Atrévete a Opinar

Lo siento Pablo, lo siento Artur: al final votaré a la CUP

Des de que Zetapé claudicó en Bruselas el 10 de Mayo de 2010, he tenido dos obsesiones: terminar con la austeridad y la independencia de Catalunya.

Ambos vectores se fueron manifestando a lo largo de la Península, movilizando centenares de miles de personas, en el 15-M, las mareas y en los 11-S. Finalmente se fueron cristalizando políticamente, con Podemos y las candidaturas municipales populares y en las fuerzas claramente soberanistas.

El pasado 24 de Mayo me emocioné al ver como fuerzas populares obtenían el poder municipal en las principales ciudades del estado.

En aquel momento, pensé que era posible una unidad de la izquierda catalana a imitación de Barcelona en Comú, que comprendiese también a la CUP y a ERC para crear un artefacto electoral claramente independentista y anti-austeridad. Hubiera sido una fórmula ganadora y claramente maximizando la conexión con las clases populares catalanas: la independencia como una reacción a la austeridad y como un bastión para blindar el estado del bienestar y mejorar las condiciones materiales de la población.

Sin embargo, no ha sido posible. Ante esta disyuntiva, un independentista de izquierdas tiene tres opciones:

  • Votar Junts pel Sí.
  • Votar Catalunya Sí que es pot.
  • Votar la CUP.

Matrix 27SLas dos primeras tienen dos factores importantes que la CUP no tiene: han sido capaces de leer el momento histórico y unir fuerzas entre diferentes formaciones para maximizar el artefacto electoral y tienen (o tenían vaya, ahora ya sólo tiene una de ellas) ambición real para ganar.

Junts pel Sí representa la maximización electoral del independentismo. Es la opción más válida para convertir unas elecciones autonómicas en un plebiscito real y muestra la máxima visualización internacional del soberanismo. Un independentista debería votarlos sin lugar a dudas.

Un independentista anti-austeridad, sin embargo, debería dudarlo. El hecho que esté blindada la candidatura de Artur Mas como presidenciable, y teniendo en cuenta que las competencias de la elección del gobierno son exclusivas del President, y que Artur Mas ya ha usado en el pasado reciente las competencias exclusivas (convocatoria de elecciones) para su agenda personal/partidista, no hay garantía alguna que en su gobierno no acabe imponiendo Boi Ruiz en Sanidad, o, peor aún, Mas-Colell en economía.

Cuesta mucho creer que con Mas de presidente y con una holgada victoria de Junts pel Sí, la política económica de la Generalitat vaya a cambiar desde el fundamentalismo austeriano a políticas de crecimiento.

Es clara la narrativa de que no se pueden hacer más políticas de crecimiento con la asfixia económica de España. Pero es falsa. En el periodo 2010-2015 ha habido múltiples oportunidades para maximizar el margen de autonomía en política económica para mitigar la austeridad y potenciar el crecimiento. Si el Govern dels millors no lo hizo, si no aprovechó este margen, no es debido a su inexistencia, sinó porque dentro del mundo convergente existen actores que genuinamente creen en la austeridad y en un modelo neoliberal de minimizar el sector público.

Como frenar la austeridad debería ser la prioridad de la acción de cualquier gobierno, Catalunya Sí que es Pot debería ser votado por cualquier persona anti-austeridad.

Sin embargo, de un lado hace tiempo que Pablo e Iñigo han abandonado la narrativa radical para optar a posiciones más posibilistas y reformistas con el entendido que una moderación discursiva aumentaría las posibilidades de asaltar los cielos. Falso, simplemente los han acercado a Ciudadanos, que también potencia la regeneración sin promover ningún cambio radical.

Pero hay un argumento mayor: la candidatura de Catalunya Sí que es Pot se ha mostrado abiertamente anti-independentista. Esto es un error en la coyuntura actual, teniendo en cuenta que es innegable que existe un déficit fiscal en Catalunya que limita las posibilidades materiales del país, que es innegable que el Estado español no ha maximizado el potencial económico en Catalunya, y que es innegable que un estado propio daría más soberanía al pueblo catalán y una proximidad institucional que facilitaría la auditoria y el marcaje a la clase política.

Evidentemente la independencia por sí sola no es la solución final, pero la independencia por sí sola lleva elementos de mejora de las condiciones materiales frente la situación actual: fin déficit fiscal, estado propio, recuperación soberanía, proximidad institucional.

Su justificación es que el cambio real vendrá con Pablo en la Moncloa. Pero la realidad es que no existe hoy, ni existirá a corto plazo, suficiente mayoría rupturista en España, para llevar a cabo un claro proceso de Ruptura que incluya, sin ambigüedades, el derecho de autodeterminación en Catalunya.

En conclusión, para una persona que quiera revertir la austeridad pero que, a la vez, quiera aprovechar el escenario actual para conseguir la independencia, ni Junts pel Sí, ni Catalunya Sí que es Pot cubren los requerimientos.

la CUPSolamente un partido los cubre: la Candidatura d’Unitat Popular. A pesar de su falta de olfato estratégico y el ejercicio de sinergias para crear artefactos electorales con vocación de ganar, la realidad es que la CUP ocupa hoy la centralidad rupturista en Catalunya.

Son garantía de que el proceso independentista no terminará en una negociación a puerta cerrada que llegue a la reconciliación. Y, a la vez, son garantía para que aún cediendo a la presión para no prohibir que Mas sea President, puedan acumular suficiente poder para condicionar el Govern y vetar a los Ruiz, Mas-Colell, Sala i Martín y otros, y apoyar un gobierno de concentración nacional que llegue a la independencia revertiendo desde el minuto cero la austeridad.

Por primera vez en mi vida, no tendré que escoger entre malos y menos malos. Una candidatura cubre mis requerimientos de conseguir la independencia y terminar con la austeridad: Votaré la CUP.

 

Constantí Segarra

boxedpress.com

Tags: , , ,

About the Author

About the Author: .

Subscribe

If you enjoyed this article, subscribe now to receive more just like it.

There Are 11 Brilliant Comments

Trackback URL | Comments RSS Feed

Sites That Link to this Post

  1. Ara és l'hora de votar Independència | BOXED PRESS | 26/09/2015
  1. Josu says:

    Me parece un análisis muy claro y acertado con el que coincido casi en todo pese a honestas y veteranas posiciones .Sinceramente después de muchos años de dictadura
    y otros tantos de cambios,recambios e intercambios estoy hasta el cimborrio de” sí pero no ,ya veremos, tal vez, a lo mejor mis nietos”…Decididamente yo ya quemo mis naves.
    Paso a la juventud de raíces (radical).Eso sí,si podéis juntaros un poco.No hay epidemia.

  2. jordialuju says:

    Nunca comprendí la definición anti-austeridad. Me suena a ” Me he quedado en el paro pero quiero ir a comer langosta igualmente” Nunca me consideré de derechas, mas bien al contrario, pero recibí una educación donde el día a día no te cae del cielo, si no que te lo tienes que ganar con el esfuerzo diario. Me educaron en aceptar un mundo de derechos pero también de deberes.

    Nunca comprendí los arietes contra Mas por cerrar 3 quirófanos con paredes de mármol de travertí “made in” tripartito de 4 existentes, en sitios donde toda la vida había habido uno y se mostraba más que suficiente.

    Siempre di por lógico que el partido que gobierna es el que tiene más números de poseer alguno de sus miembros corruptos. Es una simple cuestión de porcentajes, igual que en la vida siempre nos tropezaremos con un 10% de gilipollas sin que nada podamos hacer porque existen por porcentaje. Y sería tanto como decir que el mundo es gilipollas porque hay un 10% e esos pululando por ahí.

    Resumiendo. Yo votaré JuntsxSI, voto que ya tengo decidido hace unos 40 años.

    Estuve a punto de pasarme a ERC pero vi que el vuelco que dió el President Mas era real, sincero y sin vuelta atrás, y el tiempo me ha dado la razón.

    Saludos a todos !!

    • Mgallego says:

      Iluso, solo has ver los recortes que ha aplicado Artur Mas.

      • jordialuju says:

        Todo el mundo los hizo, también ZP, el PP y el tripartito. Simplemente eran inevitables. Los recortes de CiU nos situaban por ejemplo la sanidad a las condiciones del 2007. Pero me pregunto siempre: Es que en 2007 teníamos una mala sanidad ?? NO. Mejorable ? SI, como todo.

        • Oscar says:

          El problema no son tanto los recortes como dónde se hacen y en dónde no se hacen o se hacen menos. Islandia tambien tuvo que austarse el cinturón y cambiar normas; pero no gastaron el dinero de la gente en salvar bancos privados y a malos gestores con pensiones multimillonarias, sólo salvaron los ahorros de los ciudadanos corrientes (esos que ya salvaría la ley española). Cuando se gasta una millonada en proyectos faraónicos (p.e. olimpiada de invierno) mientras de deja morir de asco a la gente, es que hay que cambiar las cosas.
          Por cierto, no sé cuantos quirófanos son necesarios, pero sí sé qué listas de espera hay.

        • Felipe says:

          Cuando no hay dinero no se puede gastar. Pero el que se tiene se ha de decidir bien donde gastarlo. Ciu hace dos años eliminó todas las ayudas a guarderías públicas, lo q supuso subidas de 60-100€ mes a las cuotas. El mismo año subía 6millones de € a la universidad privada. Si no había dinero para una cosa pq sí para la otra?
          Hace dos años redirigió parte de la carga asistencial de hospitales públicos a privados, con mayor coste y peor servicio. También fue por los recortes?
          Cuando se quitó la paga a los funcionarios no se les quitó a los políticos.
          Y así un largo etc.
          Cuando se quitaron quirófanos y operaciones, recuerdo un artículo donde un nefrolgo explicaba q una trasplante de riñón costaba 120.000€ el tratamiento de diálisis 60000€ en 2 años se amortizaba. Tenías a la persona sana antes y con posibilidad de volver a trabajar.
          No es recortar, es donde se hace y a quien favorece cuando se hace. Convergencia ya ha demostrado que no sabe hscrlo bien y que favorece a sus amigos.

  3. “Junts pel Sí representa la maximización electoral del independentismo. Es la opción más válida para convertir unas elecciones autonómicas en un plebiscito real y muestra la máxima visualización internacional del soberanismo. Un independentista debería votarlos sin lugar a dudas”.
    Lo siento pero no estoy de acuerdo con esta observación. Junts pel Sí ha sido orquestado por CDC y Artur Mas, su presidente, cedió nuestra soberanía al firmar su voto favorable al TTIP y al negarse a realizar una consulta popular (6/5/2014) sobre esta cuestión. Ceder la soberanía de un pueblo al capricho y dictámen de las empresas transnacionales no me parece muy independentista.

  4. Y con la CUP no las tengo todas: podrian abstenerse en la investidura de Mas y, con ello, permitir que gobernara “sin mojarse”.

  5. raulgf says:

    Lo de que Catalunya si que es pot sea independentista no lo veo como una contra, es una salida para los que no queremos rotura, pero sí un cambio. Además, no son tan anti, ya que apoyan el dret a decidir.

  6. madriz says:

    Me ha parecido una campaña lamentable de manipulación por todas las partes. Estoy igual de indignada con Madrid y su campaña del miedo (lo de los furgones de BdE me ha dejado ojiplatica) como con Mas como máxima expresión del cinismo. Las idas y venidas de la supuesta expulsión de Europa, el usar la constitución según el momento y prácticamente llegar a admitir que la DUI no tiene ningún efecto real y que por lo tanto seguirán siendo españoles/europeos me ha parecido de lo más descorazonador que he visto en política ultimamente (después de que Tsipras firmara con la UE tras el referéndum). Yo no puedo votar, pero que no ganen los de siempre (CDC, PPSOE…es igual)

Déjanos tu comentario crítico!

Top